Exactamente no sé que iba a decir… pensé.
Tampoco lo que iba a hacer.
Me dispersé… empecé a volar pensando en una cosa y me fui a otra.
Luego dicen que no viajo… y, es que, donde voy no llevo maleta.
No la necesito.
Simplemente, llevo lo puesto y el billete.
El destino tampoco lo tengo claro. Pero no importa.
En una décima de segundo puedo cambiarlo y no me cobran recargo por ello.
Me estoy yendo y no sé cuándo volveré. Lo advierto…
Es inútil que intentes atraparme. O que me retengas.
Me voy.
Lejos o cerca… pero me voy.
Exactamente no sé qué te estaba diciendo.
Perdona, ¿de qué estábamos hablando?

No hay comentarios:
Publicar un comentario